ECONOMIA



El día que desapareció el dinero respaldado en oro

O ¿Cómo el dinero fiat puede tener un papel en la inflación?

 

Debo empezar por decir que no soy realmente afecto a los libros de Robert T Kiyosaki, el famoso guru de las finanzas personales que se ha hecho famoso, entre otras cosas, por afirmar que la casa propia no es un activo y por desdeñar como fuente para obtener riqueza la educacion universitaria. En realidad yo no estoy del todo de acuerdo con estas ideas y en definitiva me parece que los métodos propuestos por el autor para alcanzar lo que denomina la ?libertad financiera? son en el mejor de los casos, simplificaciones extremas, más difíciles de llevar a la practica de lo que pareciera en sus obras.

 

Sin embargo hay tres conceptos que comparto plenamente con el: La necesidad de hacer un diagnostico de las finanzas personales, invertir tiempo en desarrollar el IQ Financiero y la imperativa necesidad de comprender cual es el lenguaje (y las reglas) del dinero en el mundo actual. Quizá por todo ello fue que compre su libro publicado en Julio del 2010, que tiene el provocativo titulo de ?La conspiración de los Ricos?. La obra esta dividida en dos partes, en la primera habla sobre la conspiración propiamente dicha, en la segunda resume y repite lo que ya había escrito antes, con varios comerciales ?camuflajeados? en el texto para promocionar sus productos. Debo confesar que solamente la primera parte me pareció novedosa, al grado que me orillo a seguir investigando sobre el tema. Entre otras cosas, Kiyosaki describe como los grandes capitalistas se hicieron del control del sistema educativo, como crearon la famosa FED (El sistema de la reserva federal) y de que manera se ha creado la burbuja mas grande de la historia a partir de lo ocurrido en la gran depresión, la cual se cuestiona si realmente termino.

 

Pero de todos los temas, lo que mas poderosamente me llamo la atención, fue lo que el denomina ?Dinero de Monopoly? o la prodigiosa capacidad que tienen todos los gobiernos del mundo desde hace casi 40 años, para crear de la nada, cuanto dinero de curso legal necesitan. Pero para poder explicarme eso, primero tuve que investigar un poco sobre el dinero.

 

Breve historia del Dinero

 

El dinero, es innegablemente, un invento humano, que respondió a la necesidad de simplificar el intercambio comercial. Antes del dinero solo había trueque, que no es sino la practica de intercambiar un producto (el cual es producido por uno y del que se tiene excedentes) por otro producto que alguien más hace. Si yo produzco cebollas y necesito una pieza de cerámica, no solo requiero encontrar un productor de cerámica, sino un productor que además necesite cebollas. Y si el que produce cerdos necesita cebollas, pero yo no necesito cerdos, se comprenderá lo terriblemente engorroso del sistema tradicional de trueque. Además ¿Cuántas cebollas son un cerdo? ¿Cuántos platos de barro se compran con 100 cebollas? Con todo, cuando colapsa alguno de los sistemas monetarios, el trueque retoma su lugar original.

 

El dinero real surge por la necesidad de encontrar un medio que acelerara el proceso de intercambio. Así algunos grupos humanos llegaron al acuerdo de utilizar ciertos artículos palpables que representaban un valor determinado. Usaron el cacao, el polvo de oro, el jade, conchas marinas y otros productos. (Hoy se les conoce como commodities). Pero  con el paso se los siglos, sólo dos artículos tangibles, la plata pero principalmente el oro, cumplieron con las principales funciones que debe desempeñar el dinero: ser medida de valor, instrumento de intercambio y reserva de riqueza, propiedades que derivan del valor intrínseco de su escasez, consistencia, calidad y resistencia a la corrosión.  Posteriormente, para evitar la necesidad de que en cada transacción se tuviese que medir la cantidad de metal precioso que se recibía, los estados empezaron a amonedar dichos metales de tal forma que hacía constar la pureza y peso de la moneda. Acuñar monedas de oro y plata ha sido siempre un acto de soberanía. Este dinero aun existe, pero ha caído en desuso por los obstáculos que los gobiernos han establecido a su uso. Por ejemplo, en México solo dos bancos venden y compran monedas de oro y plata, y lo hacen en un horario restringido y en cantidades limitadas, de tal forma que hacen difícil el libre intercambio de los metales. Así se inhibe su uso como moneda de corriente de cambio.

 

Hasta 1694, el mundo solo conoció el dinero real. Pero desde antes otro tipo de dinero se venia gestando. De nuevo, fue producto de la necesidad del comercio. Conforme se fueron abriendo nuevas y cada vez mas lejanas rutas para comerciar, fue menos practico y seguro el transportar físicamente los valores para comprar y vender. Así surgieron lugares y personas (bancos y banqueros) que resguardaban los valores, mientras el comerciante viajaba y que emitían recibos monetarios. Estos eran los que se entregaban en las operaciones de compra- venta. Una vez aceptado el recibo, este se depositaba en el banco del vendedor, el banquero por su parte, hacia un balance con el banquero de la ciudad del comprador y compensaban los debitos y los créditos. El oro y la plata cambian de dueño, sin cambiar de lugar físico.

 

Pero como tal el dinero fiduciario apareció en 1694, cuando el Banco de Inglaterra obtuvo el derecho a emitir las monedas de Inglaterra en la forma de dinero papel. El dinero papel fue declarado tan bueno como monedas de oro o plata ya que estaba respaldado por oro y plata reales. Estos nuevos recibos monetarios prometían la entrega de la moneda de oro o de plata, al tenedor. Generaban un derecho legal sobre dicho oro y plata. Se le llamó dinero fiduciario por la raíz latina del vocablo, ?fido?, que significa ?confío?. El tenedor del billete ?pagaré? confiaba que el emisor del pagaré entregaría oro o plata, contra presentación del billete. Esto termino para los particulares en EU en 1933, después del estallido de la gran depresión, cuando el gobierno confisco todo el oro circulante y volvió delito poseerlo. Pero el fin del dinero fiduciario ocurrió el 15 de Agosto de 1971, cuando el gobierno del país mas poderoso del mundo, decidió incumplir una promesa que había hecho al resto de las naciones.

 

En 1944 la segunda guerra mundial estaba casi ganada para los aliados. En Bretton Woods, (Nueva Hampshire), los lideres del mundo llevaban a cabo la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas. Ahí el principal ganador de la guerra (porque no había sido tocado por esta en su territorio continental), los Estados Unidos de América, obtenía el privilegio de que su moneda seria utilizada como moneda de cambio internacional. A cambio prometió al resto de las naciones, mantener el precio del oro en 35,00 dólares por onza y adquirió el compromiso de cambiar dólares por oro a ese precio sin restricciones ni limitaciones. Al mantenerse fijo el precio de el dólar, los demás países deberían fijar el precio de sus monedas con relación a aquella, y de ser necesario, intervenir dentro de los mercados cambiarios con el fin de mantener los tipos de cambio dentro de una banda de fluctuación del 1%. Con esto se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras de la posguerra. Menos de 30 años después, EU incumpliría flagrantemente su promesa. Cuando Nixon, en 1971 decretaba que no volvería a cambiar dólares por oro. Actualmente no existe dinero fiduciario en el mundo, ningún billete o moneda representa algún derecho exigible por su dueño, a cargo de quien emite el billete. Ese día prácticamente desapareció el dinero real, ya que dejo de ser moneda corriente de cambio y el dinero circulante dejo de tener dinero real (oro y plata) como respaldo.

 

El dinero fiat nació de la irresponsabilidad y el despilfarro del gobierno estadounidense en la década de los 60 y 70. Fue en buena medida otra consecuencia desastrosa mas de la guerra de Vietnam. Como explica la Wikipedia: ?En 1971 el país tuvo un déficit comercial por primera vez en el siglo XX. Los países europeos comenzaron a cambiar los dólares sobrevalorados por marcos alemanes y por oro. Así, Francia y Gran Bretaña demandaron a EE.UU. la conversión de sus excedentes de dólares en oro. Por tanto, las reservas de Fort Knox, donde está depositado el oro de Estados Unidos, se contrajeron. Como respuesta, el presidente Richard Nixon impidió las conversiones del dólar y lo devaluó (para hacer que las exportaciones estadounidenses fuesen más baratas y aliviar el desequilibrio comercial). Asimismo, Nixon impuso un arancel temporal de 10% y tuvo éxito en forzar a estos países a revalorizar su moneda, pero no en crear un nuevo sistema de tipos cambiarios estables. De hecho, el valor de las monedas empezó a fluctuar.?

 

La palabra ?fiat? significa ?hágase?, en latín. Es dinero que solo existe por decreto del gobierno. No tiene ?respaldo? alguno, no promete entrega de algo de valor a su dueño; existe y vale por la fuerza del estado que impone ese decreto. Hoy en día, sólo existe dinero fiat en el mundo. Este dinero vale en el comercio porque en el momento de su creación sustituyó a otro dinero que sí tenía valor (dinero real) o prometía valor (dinero fiduciario). Ambos tipos de dinero transmitieron parte de su valor al dinero fiat y el comercio internacional lo admitió en los intercambios comerciales. Además, el petróleo, el principal commoditie del siglo XX, empezó a intercambiarse por dólares gracias a los acuerdos entre la dinastía Saud y el gobierno de EEUU. El resto de commodities siguió esta senda por el empuje de la fortaleza del dólar hasta quedar nominado en estos billetes el resto de las transacciones comerciales del mundo.

 

Hubo otra consecuencia de esta decisión. La capacidad de los bancos centrales del mundo (con la FED a la cabeza) para imprimir tanto dinero como fuera necesario para cubrir sus obligaciones de pago, pero sin necesidad de aumentar la riqueza real de la nación. Transfiere en forma insidiosa y sutil, riqueza del grueso de la población a el sector o lugar donde el estado la requiere. Esto lo logra a través de la maligna magia de la inflación. Volveremos sobre este fenómeno mas adelante.

 

En la era de la información, el dinero fiat también ha sufrido otro cambio. Ha dejado de ser algo tangible. Incluso ya no es su mayoría, ni siquiera un trozo de papel sin mayor valor real. Ahora es solo una idea. Una idea que se plasma en forma de ?depósitos bancarios? que solo existen en la mente colectiva de la sociedad y en las computadoras de los bancos. Ahora los bancos centrales, para crear mas dinero de la nada, ni siquiera tienen que echar a andar las prensas para imprimir billetes. Simplemente ?inyectan? a la economía la idea de que hay mas dinero, autorizando a los bancos a prestar mas sin mayor respaldo. En EU el sistema de reserva fraccional hace magia sobre magia, apareciendo dinero para prestar de la nada.

 

En definitiva este es el cuarto tipo de dinero, el dinero imaginario. Como bien lo explica Hugo Salinas Price en su articulo El dinero imaginario: ?Al 31 de mayo de 2005, existía en México la cantidad de $278 mil millones de pesos en billetes y monedas de dinero fiat. Este dinero tiene una existencia física. Por comparación, a la misma fecha existía la cantidad totalmente imaginaria de $616 mil millones de pesos en saldos bancarios a favor de depositantes, que sumada a los billetes y monedas da un total que se identifica como ?M-1? o el ?circulante monetario?: $894 mil millones de pesos. (Datos, redondeados, del Banco de México.) O sea, que 69% del dinero que usamos los mexicanos existe sólo en nuestra imaginación colectiva.?

 

El impuesto mas silencioso: La inflación.

 

La palabra inflación se instalo en el imaginario colectivo mexicano en la década de los 80s. En esa infausta época fuimos testigos de la desaparición del poder de compra de los pesos y de la aparición de varios ceros en los billetes en forma incontrolada. Pero en ninguna forma es un mal nuevo. De hecho en la Alemania de entre guerras fue este fenómeno uno de los alimentadores de la locura Nazi.

En ningún lugar he visto una descripción mas didáctica y simplificada de cómo se da este fenómeno, que en el articulo ?Inflación, petróleo y dinero en tiempos de crisis? de Marzo del 2006 publicado por Marcos Martínez en el blog ?Crisis energetica? :

 

?La masa monetaria, debe guardar una estrecha relación con los bienes que deben intercambiarse. En un principio, debe darse un precario equilibrio de modo que ni falte ni sobre dinero. Éste es el hecho básico que da utilidad a la moneda y le hace ser lo que es, un equivalente justo de intercambio. Pero los problemas aparecen cuando la cantidad de moneda aumenta a mayor velocidad que la producción de bienes que se intercambian. Esto es algo que ha sucedido cuando el gobierno de turno en cada momento histórico ha considerado que se podía manipular el dinero creándolo de la nada, sin respaldo en un incremento parejo de riqueza material



Cuando sucede esto el estado se comporta como un estafador cuando imprime billetes falsos y los pone en circulación. La diferencia fundamental es que el estafador no tiene derecho legal alguno para imprimir billetes y el gobierno sí que se ha dado a sí mismo esa facultad. Es decir, el estado comete un fraude contra la riqueza y el trabajo de las personas que representa. A este fraude no tipificado en ley alguna es lo que los economistas llaman inflación.


También podríamos definir la inflación como el impuesto más sibilino y sutil que gobierno alguno inventó. Pues se introduce sin aprobarse en la corte o el parlamento y, lo que es peor, sin que se avise al ciudadano de que lo va a pagar.

Explicaremos este siniestro fraude con un ejemplo para que el lector entienda cómo puede ser que su patrimonio se evapore día a día sin darse cuenta, terminando liquidado en parte o en su totalidad allí donde el estado quiere que se derive. Pido disculpas de ante mano a los burócratas, pues mi intención no va más allá del ejemplo.

Supongamos que el gobierno de una nación democrática pequeña y con muchos burócratas vislumbra problemas para poder ganar las próximas elecciones. Decide entonces enfrentarse a algunos gastos que superan a sus ingresos. Es decir, decide acometer más gastos de los que puede pagar. Pero no quiere aumentar los impuestos para aumentar los ingresos porque están próximas las elecciones y esas medidas son siempre muy impopulares. Uno de los gastos extras es incrementar el sueldo a los burócratas en un 10% para ganar su voto. Así que avisa a quien corresponde, se hace el proceso bancario pertinente y las máquinas de la fábrica de moneda comienzan a imprimir los billetes necesarios que terminarán en manos de los burócratas.

Estos trabajadores se ponen muy alegres porque piensan que realmente se les ha pagado más dinero, del que ya había en circulación. Así que dan por descontado que su poder adquisitivo ha aumentado y se preparan para realizar algunos dispendios extraordinarios que estaban aparcados hacía tiempo por las sucesivas congelaciones salariales. Cuando llegan las elecciones, como es de bien nacidos ser agradecidos, ceden alegremente su voto a quien parece haberles hecho un poco más ricos.



Pasados los meses y las elecciones que dieron la victoria al partido en el gobierno, un burócrata acude a comprar manzanas y descubre que su precio y en general el de toda la fruta ha subido. De hecho hacía tiempo que no subía tanto. ¿Qué ha sucedido? Simplificando para que se entienda, la relación natural entre oferta y demanda ha forzado la subida del precio cuando han aparecido compradores con mayor poder adquisitivo que antes (los burócratas). Es decir, las manzanas y en general toda la fruta que antes tenía un precio equiparable a su bien material, al aparecer más dinero en circulación, sube de precio no porque valga más sino porque el dinero vale menos. Es decir, en la frutería ha aparecido más liquidez sin tener respaldo en un incremento equivalente de la cantidad de fruta disponible, así que ésta debe subir su valor monetario, pues hemos dicho que el dinero cumple su función cuando hay una correspondencia entre su cuantía y el número de bienes y servicios que representa.

El resultado termina siendo muy curioso. Porque lo que parecía ser un mayor poder de compra para el burócrata ha terminado siendo humo, pues ha subido el precio de las manzanas y de toda la fruta en general, ajustándose su poder adquisitivo actual con el que tenía antes. Pero, por otro lado (y este es la parte más amarga de la historia), todos aquellos que no son burócratas han experimentado el incremento del valor de la fruta pero en su caso sin disponer de mayor liquidez. Así que sufren una disminución real del poder adquisitivo que les da la fuerza de su trabajo mediante sus nóminas, las plusvalías de su patrimonio o los subsidios y pensiones que cobran.


Es decir, el gobierno ha trasladado con mucha sutileza el coste de la compra de los votos de los burócratas a los que no lo son. Digamos que les ha hecho pagar un impuesto sin previo aviso y sin que los mismos pagadores se hayan dado cuenta de ello.?

 

Así, en esta nueva crisis global, cuando la masa monetaria de EU se ha duplicado en un solo año, para rescatar el tambaléante sistema financiero, pareciera que el estallido de la burbuja inmobiliaria es solo el primer acto de una crisis mayor, a un plazo no determinado. La crisis del dinero de monopoly (juego de mesa, cuya regla al respecto es ?el banco nunca quiebra, si se queda sin dinero, simplemente imprime mas en papel comun?). La hiperinflación, tal como la vimos los mexicanos en los años ochentas pero esta vez a escala global. Es quizás tiempo de rescatar lo aprendido en las duras lecciones que esa generación tuvo que pasar y acudir al dinero real para intentar preservar el valor del dinero. Por dar un ejemplo, para preservar el equivalente a 4 meses de sueldo. En 2005 el centenario de oro estaba cerca de los 10 mil pesos. En 2010 esta en el orden de los 20 mil pesos. Quien guardo esos 4 meses de sueldo (10 mil pesos) en el banco, gano entre 1 y 5 % anual de rendimiento. Quien compro oro, gano 100% en estos 5 años. ¿Es una burbuja de oro? Quizás. Y quizás la siguiente burbuja ocurra con la plata, que a diferencia del oro, es un metal que se gasta, se usa en la industria y por tal sus reservas disminuyen. Pero eso solo es una solución a mediano plazo.

 

Implicaciones para el cristiano.

 

Una de las capacidades mas importantes de todo ser humano, me parece, es la capacidad de integrar e interrelacionar conocimientos de diferentes áreas. Yo soy cristiano convencido, de formación protestante y creo que la Biblia es la palabra inspirada de Dios. Por ello al analizar todo lo anterior no puedo dejar de remitirme a uno de los pasajes mas conocidos de la escritura, no solo por creyentes, sino por la sociedad en general:

 

15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.   16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pudiese una marca en la mano derecha, o en la frente;   17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.   18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis. (Apocalipsis 13: 15-18)

 

Nunca en la historia como se habían dado las condiciones para que esta profecía escrita hace casi 2000 años, pudiese tener cabal cumplimiento. El poder de los bancos centrales para controlar los suministros económicos (dinero fiat e imaginario) les ha hecho que se conviertan en los verdaderos y únicos propietarios del dinero. Retomando el articulo de Martínez: ?El estado puede vulnerar el derecho a la propiedad privada cuando desee, inflacionando la economía o devaluando la moneda sin realizar compensación alguna en bienes a los súbditos que evidentemente quedan perjudicados. El motivo principal es que detenta el monopolio de la impresión del papel moneda y acapara la determinación de su valor real. Esto suena aterrador, aunque así es en realidad? Este poder concentrado, absolutista, es posible gracias a la existencia del siguiente postulado moderno: "Yo determino cuánto vale el dinero". Nunca Ciro de Persia, Alejandro Magno, Julio César o Napoleón pudieron determinar cuánto valía el dinero de sus súbditos. ¡Jamás tuvieron tal poder!?

El paso final, es la eventual desaparición del dinero fiat físico y la proscripción universal del dinero real, con lo que el medio de intercambio entre particulares será necesariamente controlado por el poder gobernante, a través de dinero imaginario. ?Creditos? en una futurista cámara mundial de compensación, a la cual nadie podrá comprar o vender si no esta dentro del sistema. Mucho se ha discutido y elucubrado a que se refiere el numero ?666? o como será este mecanismo mundial de control. Dado que la escritura no es de interpretación privada, no abonare al tema aquí. Lo evidente es que, mientras para otras generaciones quizás parecía poco claro como podría el anticristo evitar el comercio ?informal? o ?subterráneo?. Esta es una excelente forma. En lo personal creo que el sistema económico mundial del anticristo esta en construcción, esperando solo su aparición. Esta es mi creencia personal. Pero aun si no compartes esta creencia, lo que si parece ser un hecho es el rumbo catastrófico que lleva la economía global. ¿Estamos preparados?


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